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Concurso Mercado de Roquetas de Mar Almería, España

Roquetas de Mar Market Competition Almeria, Spain

2014.

LEMA: DE LA “LAZUELA” A LA CAZUELA

La intervención propuesta sobre el Mercado de abastos de Roquetas, obra del arquitecto Plácido Langle Granados en 1976, intenta preservar los valores arquitectónicos del proyecto original así como dotar de una nueva vida y flexibilidad a este espacio que debe ser uno de los principales puntos de encuentro de la localidad.

 

Analizando los planos originales se entiende que el esquema general de la edificación consiste en un espacio levantado sobre un podio y cubierto por una interesante losa de hormigón pretensado, a modo de dosel, que se sostiene sobre unos grandes pilares de hormigón coronados por unas jácenas de gran envergadura. El edificio se cierra por medio de un muro perimetral que no llega a hacer contacto con la losa, así la luz y el aire se cuelan por esta franja creando una sensación de apertura al exterior.

 

Sin embargo este esquema prístino se desdibuja ya en la construcción del mercado. Esto se debe al uso de vigas de gran canto en el perímetro que tapan esta franja antes citada. Y además posteriormente en la fachada norte se amplía la zona del almacén para un garaje y se construyen en la fachada sur, adosadas al podio, dos centros de transformación que terminan por deteriorar el esquema compositivo primigenio.

 

Tratamos con esta propuesta de recuperar ese esquema original, liberando al edificio de añadidos y ejecutando unos nuevos cerramientos que permitan recuperar esa idea de que la losa flotara en los lados sur y norte.

 

Intención:

 

La idea principal es integrar el espacio interior del mercado con el espacio púbico, haciendo del mercado una plaza, o una plazuela, un lugar de relación, disfrute y acicate económico para la localidad. Igualmente el objetivo es recuperar la zona, muy degradada arquitectónicamente, para las personas y dotar al edificio de la representatividad que corresponde a una dotación de estas características.

 

Actuaciones:

 

El edificio se deja en la estructura, demoliendo los cerramientos del mismo así como eliminado los acabados actuales. También se limpia el perímetro del edificio de adiciones posteriores que impiden hacer una lectura nítida del inmueble.

 

Para conseguir que el mercado vuelva a ser un nodo social de primer orden se entiende que es necesario intervenir en el espacio circundante. Para ello se crea una plaza a un solo nivel en la que se conservan el número de aparcamientos actuales. Se reordenan para crear un espacio semipeatonal mediante el cambio de textura y color del pavimento. Así este espacio se convierte en extensión del mercado

 

Se refuerza la idea del podio, para ello se amplían sus dimensiones creando en la fachada sur una terraza para los bares y restaurantes que conectan con el interior del mercado haciendo de ésta una fachada permeable. La terraza se protege bajo unas “velas” textiles que evocan la forma de la cubierta. La ampliación del podio nos permite resolver la accesibilidad para discapacitados generando una rampa de acceso en la fachada principal y colocando a su lado una escalinata que dota de representatividad al edificio.

 

Respecto al interior se intenta conseguir una fluidez espacial interior-exterior en la fachadas sur y este y cerrándose a la fachada oeste y norte. Se entiende el edificio como una gran carpa que acoge en su interior una serie de volúmenes que albergan los servicios propios del mercado.

 

Sobre un suelo continuo se apoyan estos volúmenes. De estructura de acero galvanizado. La construcción de los nuevos elementos arquitectónicos se hace en seco para facilitar futuras reorganizaciones del espacio central. Para ello los puestos se apoyan sobre un entramado de vigas y viguetas para que el suelo de los puestos supere 15cm el plano general. De este entramado surgen la estructura tridimensional que soportará las paredes y techos de los mismos. Al exterior soporta unos paneles de policarbonato. Entre ambos paneles se colocarán luminarias que debido a que el este material es translucido hará de los puestos un gran cartel luminoso. En estos se pegaran vinilos para generar los carteles de los puestos. Con esta propuesta se consigue un aspecto limpio y uniforme si renunciar a la publicidad de los puestos. Todos los puestos cuentan con una zona de almacén y están diseñados para permitir que se subdividan en puestos de 30, 20,15 o 10 m2.

 

La zona de restauración (bares y restaurantes), se plantea como un espacio íntimamente comunicado con el interior del mercado. Así este elemento sirve como “nártex” entre la terraza sur y la zona interior de ventas. La idea es que en este espacio surjan restaurantes donde puedas comprar el producto fresco en el mercado, te lo cocinen allí mismo y degustarlo en la terraza. Se ha pensado para que este espacio funcione como parte del mercado en las horas en las que este está abierto y a la vez pueda funcionar independiente cuando este se encuentre cerrado. Esto se consigue mediante dos fachadas perfectibles de fácil manejo. Pudiendo encontrarse ambas abiertas, cerrada la fachada interior cuando el mercado se encuentra cerrado, o bien cerrada la exterior cuando la climatología sea adversa. 

 

El propio diseño original del edificio cuenta con una buena estrategia de sostenibilidad pudiendo utilizar el espacio entre muro o puestos y cubiertas para generar una ventilación cruzada que permita refrescar el edificio. Igualmente se protege  la fachada sur mediante la pastilla de restaurantes, a su vez protegida por la pérgola de la terraza, se cierra el edificio al oeste y norte y en la fachada principal se coloca una gran cristalera que invierno ganará calor de la mañana y en verano en las horas más cálidas, debido a la altura del sol, esté no entrará. Mediante estas estrategias pasivas se conseguirá un edificio con una baja demanda energética.